viernes 15 de enero de 2010

¿Los caballeros las prefieren brutas?...Mi neta de Sex and the City

Durante muchos años fui fan de Sex and the City...no podría criticar algo sin conocerlo. Fue hasta que alcanze el status de "mujer adulta" cuando cayó la venda de mis ojos y despues ded 6 temporadas y un bodrio de pelicula comprendi lo absurdo de esta serie
El desarrollo argumental abusa tanto del estereotipo que es absolutamente imposible tomarse en serio cualquier detalle. Y es que las protagonistas abanderan una perspectiva indignante sobre la vida femenina, en cuanto a que su triunfo existencial consiste en casarse con un rico y vivir con todo tipo de excesos, sin plantearse siquiera que su condición de cuarentonas quizás debería hacerles sentar la cabeza en algunos aspectos. Lo que más me da risa es que la serie y la película insiste en proponernos a los personajes, entre cliché y cliché, como diosas de la feminidad, como referentes de lo que toda mujer debería lograr o proponerse en cuanto a condición social y realización personal. En realidad son un molde, un prototipo de amazona machista y desconsiderada con su papel en el mundo, que tiene que tener la mente ocupada en sandeces materialistas para subsanar la vaciedad de la propuesta.
Mucho me temo que muchas féminas con escasas neuronas pueden morder el anzuelo (probablemente ése es el objetivo) y tomar como referencia a estas taradas que nada bueno tienen que enseñarles. Porque efectivamente, Carrie y sus amiguis representan el conformismo más deplorable, constituyendo una plantilla antipática y con la que uno tiene la impresión de que las actrices en cuestión no se esfuerzan mucho para construir esos personajes tan predecibles y, por qué no decirlo, tontos de remate.
Durante 6 temporadas, estas "amazonas" lucharon por igualdad, por independencia, por zapatos absurdos y por metas risibles...y todo para que al final lo único que buscaran era un marido que les permitiera sustentar una vida economicamente estable con una felicidad vacia que les deja casarse con el que sea con tal de que se los pida...
Pobres de las taradas que se crean una Carrie, pobres de las pirujas que sustenten y justifiquen su estado en la actitud de Samantha, pobres mujeres que esperan a su principe azul montado en un Jaguar mientras ellas comen tacos fuera del metro...

miércoles 13 de enero de 2010

Epitafio de un amor perdido

Lo conocí demasiado tarde o muy temprano...aún no logro descifrarlo.
La primera vez que lo ví no pude evitar mirar su cuerpo, desnudo al sol practicaba yoga, jamas he mirado a alguien así, con libido, con las ganas escurriendo entre las piernas, con un dolor en el abdomen que se confundía con deseo y miedo, me avergonce de mi misma, me daba miedo que mis ganas se trasnparentaran y el mundo descubriera mi sentir.
Yo no le hable, no tenía ninguna frase guardada para él en mi gastado vocabulario, solo atine a medio sonreir y a medio temblar... el toco mi corazón. Era un espiritu libre y yo un alma atormentada, eso jamás tendría un buen fin. Durante días me dedique a observarlo, me enamore de él antes de conocer su nombre, se llamaba nostalgía...
Mientras enterraba mis pies en la arena y sentía el sol arder en mi piel me toco y me dijo "hola"...el encuentro era inevitable, no había nada entre su piel y la mia que nos separara, me dio pena estar desnuda en esa playa que conoce cada centímetro de mi cuerpo, me dio pena no tener nada que ofrecer...me dió lastima no poder decirle que lo nuestro no tendría fin.

Despues del atardecer vino el amor, ahí en la playa le ofrecí mi boca y el me entrego su corazón, durante miles de noches convocadas en una sola le entregue mi cuerpo, me dolió tanto estar en él, jamás he amado a alguien así...

Con el mar como complice y el alcohol como pretexto dormí con él tantas veces y con tanto amor que tenía que despertarme continuamente para mirarlo a mi lado y cerrar los ojos llenos de lagrimas mientras mi cuerpo se llenaba de un placer tan infinito que me da nostalgia recordarlo.

Todas esas noches me cantó algo diferente... en el día enterraba mis pies en la arena mientras el desenterraba mi pasado y escuchaba mi presente...

Me tuve que ir... y cada vez que lo recuerdo quisiera asesinar el recuerdo, malditas ganas, maldito amor, maldito presente y maldito pasado que no me dejaban estar con él...

Han pasado los años, ha pasado el dolor, sin embargo cuando escribo esto su cuerpo de luz toma vida en una gastada fotografía que rompo todos días y que jamas le he enseñado a nadie.

Lo he enterrado tantas veces que ya ni siquiera sé si esta muerto o solo me pareció haberlo asesinado.

Madito amor, malditas ganas

jueves 7 de enero de 2010

Se que me odias...

Y aun así este minuto que me estas leyendo, y que te mueres de ganas por saber si escribo sobre ti...
Y pensar que en algun momento pense que eras importante, ahora al verte, al leerte, al darme cuenta que solo sabes quejarte y dar lastima, al verte reaccionando como una tonta, ardida, envidiosa, lo único que puedo es sentirme ridicula, al recordar que alguna vez llegue a sentir respeto por ti como persona...como parte de un ecosistema.
Siempre me diste lástima...ternura porque a pesar de lo fea que eras tanto por fuera como por dentro me parecias divertida...como un chiste que te da pena ajena de tan malo que es.
Tu que asumes que no tengo idea de como te arden los ojos y te picas las yemas de los dedos al tipear mi nombre o mi dirección, y que no puedes y no pudiste soportar tenerme dentro de tu timeline por ver mi dirección te recordara como llegue a tu vida y lo distinta que es mi vida de la tuya, tu que tienes que estudiar para sentirte superior, que tienes que trabajar en un trabajo mediocre que solo te da para medio vivir, para medio comer, para medio pasarla, que vives en una ciudad caotica y que jamas haz viajado con el cuerpo solo con la mente...tu que a pesar del tiempo que ha transcurrido no lo asumes y me culpas y aun crees que tu mala suerte se deba a mi existencia...
No sé como puedes mantener viva esa mentira, no se como eres capaz de culparme por "arruinar tu vida" durante tantos años, yo jamas me metí en tu vida y solo te recuerdo que todo sigue igual que hace muchos años con la unica diferencia que tu te quedaste donde te mereces quedar y yo me moví hacia donde yo quize moverme.
Es gracioso como cambia la vida...tu aún escondiendote del mundo, oculta bajo una capa de maquillaje que no te tapa ni siquiera el rostro con las marcas de tu envidia...negando mi existencia y yo más vida que nunca, solo puedo sentir compasion por tí.
Graciosamente trataré de ayudarte,de tantas maneras, pero tú...no ves más allá de tu naríz y sigues pensando que el mundo esta contra de tí.
Quisiera contarte mas cosas...pero me doy cuenta que haz perdido importancia y que mi tiempo es demasiado valioso para desaprovechandolo en quien niega que está leyendo, aún así y a pesar de todo me das tanta risa, tanta lastima, tanto tedio que tenía que escribir esto para que quede constancia perpetua de mi risa intacta ante todo lo que puedas decir de mi, a fin de cuentas se que me odias...

miércoles 9 de diciembre de 2009

Quejas de una mujer moderna

Encontre este escrito de cuyo autor, Alejandra Medina, parece que me robo los pensamientos en una noche de copas...me ha hecho reir y pensar:

Quejas de una mujer moderna

Son las 6:oo hrs. a.m. El despertador no para de sonar y no tengo fuerzas ni para tirarlo contra la pared. Estoy acabada. No querría tener que ir al trabajo hoy. Quiero quedarme en casa, cocinando, escuchando música, cantando, etc. Si tuviera un perro, lo pasearía por los alrededores, limpiaría la casa, haría de comer y descansaría, pero NO!! Tengo que salir de la cama, meter primera al auto y tengo que poner el cerebro a funcionar como una computadora.

ME GUSTARÍA SABER QUIÉN FUE LA BRUJA IMBECIL, LA MATRIZ DE LAS FEMINISTAS, QUE TUVO LA PUTA IDEA DE REIVINDICAR LOS DERECHOS DE LA MUJER, Y POR QUÉ HIZO ESO CON NOSOTRAS, QUE NACIMOS DESPUÉS DE ELLA.


En el tiempo de nuestras abuelas todo estaba bien: ellas se pasaban todo el día bordando, intercambiando recetas de cocina con sus amigas, enseñándose mutuamente secretos de condimentos, trucos, remedios caseros, leyendo buenos libros de las bibliotecas de sus maridos, decorando la casa, podando árboles, plantando flores, recogiendo legumbres de las huertas y educando a sus hijos.


La vida era un gran curso de artesanos, medicina alternativa y cocina. Pero después ... SE PUSO MEJOR, TENÍAMOS SERVIDUMBRE, EL TELÉFONO, EL INTERNET!!! CUANTAS HORAS DE PAZ NOS TRAJO LA TECNOLOGÍA Y LAS CHACHAS!!! HASTA QUE VINO UNA PENDEJITA, A LA QUE NO LE GUSTABA EL CORPIÑO Y SE PUSO A CONTAMINAR A VARIAS OTRAS REBELDES INCONSECUENTES CON IDEAS RARAS SOBRE "VAMOS A CONQUISTAR NUESTRO ESPACIO". ¡QUÉ ESPACIO NI QUÉ LA CHINGADA!!!


Si ya lo teníamos todo!!! el PUTO barrio era nuestro, el mundo a nuestros pies!!! Teníamos el dominio completo sobre los hombres; ellos dependían de nosotras para comer, vestirse y para hacerse ver bien delante de sus amigos. Y ahora... ¿donde chingados están ellos?


NUESTRO ESPACIO!!! MIS TETAS!!! Ahora ellos están confundidos, no saben qué papel desempeñan en la sociedad, HUYEN DE NOSOTRAS COMO EL DIABLO DE LA CRUZ.


Ese chistecito, esa puta gracia, acabó llenándonos de deberes y obligaciones como si fuéramos hombres, MAS APARTE LAS QUE NOS TOCAN COMO MUJERES. Y lo peor de todo, acabó lanzándonos dentro del calabozo DE LA SOLTERÍA CRÓNICA AGUDA!!!


Antiguamente los casamientos duraban para siempre. ¿Por qué, díganme por qué, un genero que tenía todo lo mejor, que sólo necesitaba ser frágil y dejarse guiar por la vida, comenzó a competir con los machos? ¿A quién jodidos se le ocurrió?


MIREN EL TAMAÑO DEL BÍCEPS DE ELLOS Y MIREN EL TAMAÑO DEL NUESTRO. ESTABA MUY CLARO, ESO NO IBA A TERMINAR BIEN!!!


No aguanto más ser obligada al ritual diario de estar flaca como una escoba, pero con tetas y culo duritos, para lo cual tengo que aparte de trabajar matarme en el chingado gimnasio, además de morir de hambre, ponerme hidratantes, antiarrugas, padecer complejo de radiador viejo tomando agua a todas horas, y demás armas para no caer vencida por la vejez, maquillarme impecablemente cada mañana desde la frente al escote, tener el pelo impecable y no atrasarme con las mechas, que las canas son peor que la lepra; elegir bien la ropa, los zapatos y los accesorios, no sea que no esté presentable para esa reunión de trabajo.


No me falta más tener que decidir qué perfume combina con mi pinche humor, ni tener que salir corriendo para quedarme embotellada en el tránsito y tener que resolver la mitad de las cosas por el celular, correr el riesgo de ser asaltada, de morir embestida por un autobús, instalarme todo el día frente a un piche teléfono y una mendiga computadora trabajando como una esclava (moderna, claro esta), y resolviendo los problemas de todo el que se acerca a mi, que además ni son mis problemas, son chiflazones!!!Todo para salir con los ojos rojos (por el monitor, claro, por que para llorar de amor no hay tiempo). Y mira que teniamos todo resuelto!!!


Estamos pagando el precio por estar siempre en forma, sin estrías, depiladas, sonrientes, perfumadas, uñas perfectas, sin hablar del currículum impecable, lleno de diplomas, doctorados y especialidades y siendo una ejecutiva profesional.


NOS VOLVIMOS "SÚPER MUJERES EJECUTIVAS" ... PERO SEGUIMOS DEPENDIENDO DE LOS PINCHES HOMBRES, GANANDO MENOS QUE ELLOS Y DE TODOS MODOS NOS DAN ORDENES!!! ¿QUE PEDO?


¿No era mejor, mucho mejor seguir tejiendo en la silla mecedora?


¡¡¡BASTA!!!


Quiero que alguien me abra la puerta para que pueda pasar, que corra la silla cuando me voy a sentar, que me mande flores, cartitas con poesías, que me dé serenatas en la ventana. Si nosotras ya sabíamos que teníamos el dominio del Hombre en casa y un cerebro potencialmente mas agudo que ellos, para que complicarnos la existencia.¿¿Para quééééé había que demostrárselo a ellos?? Aaah pero tenia que salir alguna Marimacha con delirio de inferioridad con sus ideas estúpidas a manipular y vender su idea de los derechos de la mujer. Bonitos derechos!! nos convirtieron en esclavas del trabajo y la soltería.


Ay, Dios mío, son las 6:30 am y tengo que levantarme... ¡Que fría está esta solitaria y grandísima cama! Ahhh ... quiero otra vez que mi maridito llegue del trabajo, que se siente en el sofá y me diga: MI AMOR, ¿NO ME TRAERÍAS UN TEQUILA POR FAVOR? o... ¿QUÉ HAY DE CENAR? ; porque descubrí que es mucho mejor servirle una cena casera que atragantarme con un sándwich y una coca-cola mientras termino el trabajo que me traje a casa.


¿Piensas que estoy ironizando? No, mis queridas colegas, inteligentes, realizadas, liberadas, abandonadas y PENDEJAS!. ESTOY HABLANDO MUY SERIAMENTE. ESTOY ABDICANDO DE MI PUESTO DE MUJER MODERNA.¿¿ALGUIEN MÁS SE SUMA??

viernes 20 de noviembre de 2009

Las tontas mujeres Jones...

Hace unos años que quería escribir sobre esto.
Creo que desde que fui a ver la secuela al cine. Según recuerdo, acudí con una amiga que se pasó media película lamentando la ‘mala suerte’ de la señorita Jones. Si no han visto las cintas ni conocen nada de Bridget, va más o menos así: BJ (que no es Benito Juárez) es una londinense treintañera que fuma como chacuaco, pero quiere dejarlo; con sobrepeso (que aborrece, sobre todo cuando se pone a tragar como si no hubiese un mañana); afición a ponerse borracha; un grupo de amigos arquetípicos (una feminazi, una oficinista triufadora y aburrida como el atole y, desde luego, un jotito). Lo más representativo de Bridget es su caótica vida sentimental, en donde entran y salen (en más de un sentido, claro) el badgai y el gudgai, Daniel Cleaver y Mark Darcy.
El Diario de Bridget Jones era una columna de la inglesa Helen Fielding, en el Independent, un diario británico y, según entiendo, hacía mofa de ciertas obsesiones femeninas. Gracias a su éxito, se convirtió en dos libros: el primero, homónimo de la columna y el segundo, Al borde de la razón. Desde luego, la mayoría de la gente conoce al personaje gracias a las películas protagonizadas por Renée Zellweger, actriz de alto nivel en mis afectos a quien le queda muy bien el look chubby.
Y aquí viene mi problema con Bridget Jones y ese ejército de taradas que se identifican con ella. Es esa pendejez absoluta que eligen adoptar como estilo de vida. Seguramente más de una feministoide dirá “claro que no, Bridget Jones es el arquetipo de la mujer de nuestros tiempos, con amor y desamor, suave como gaviota pero felina como una leona”. Ahórrenme la sarta de mamadas, por favor. Aborrezco por completo a las hordas de imbéciles que se quejan, ay, de todo lo que les pasa, cuando ellas mismas lo provocan. Analicemos, por ejemplo, el caso de Bridget:
- Estoy fumando mucho (pues deja de hacerlo)
- Ay, estoy gorda (sentada en tu departamento no vas a quemar calorías, gorda pendeja)
- Ay, mi novio me engañó (supongo que esperabas cambiarlo, cuando sabías que el único lugar en donde no había metido el pito era el triturador de basura. Cornuda pendeja)
- Soy una ignorante y quiero dejar de serlo (lee, pendeja. Pero no la Cosmo, no seas idiota)
- Encontré al amor de mi vida. Lo abandoné. Ahora soy infeliz. (deja tú lo infeliz, lo pendeja)
- Avergüenzo a todos, yo incluída, con mis discursos (pues cierra la boca, pendeja. Puede que así, además, bajes de peso)
- Hice muchas tonterías mientras estaba borracha (la gente pendeja, como tú, no debería beber. Nunca.)
- Dejé al amor de mi vida y regresé con el ex que me ponía el cuerno (bravo, pendeja. Adivina en qué va a terminar todo)
- El ex me volvió a engañar (te lo dije)
- Me metieron en la cárcel porque mi amiga se involucró con un taficante de drogas (la pendeja eres tú, no ella. Por tener amigas así)
- No tengo ningún gusto para vestir (otra razón para dejar de comprar Cosmo, no está funcionando)
Miren, todo lo anterior se resume a esto: “Estoy bien pendeja, tomaré decisiones estúpidas a sabiendas de que afectarán negativamente a mi vida, me quejaré todos los días de que me va de la verga y trataré de solucionar las cosas cuando ya se hayan ido a la chingada”. Digo, ese cliché de “andaré con este mujeriego y lo voy a cambiar, cambiará por mi” es de risa loca. Y es una manera de no aceptar la realidad. Digo, a todos nos gusta coger con “la mala” o “el malo”. Es divertido y, si se es cauto, no tiene consecuencias y puedes mandarles a la chingada en cualquier segundo. Lo malo es confundir el amor con las nalgas.
Pft. Denme un jodido descanso. Si tú, amiguita, eres del grupo Adictas a Bridget Jones, tengo una solución a todos tus problemas. Usa eso que está entre las paredes de tu cráneo para algo más que resolver los tests de tu revista. Si no puedes, regresa a la escuela. Si no sabes en dónde queda, pregunta. No, no es cute tener la actitud de retrasada mental de la Jones. Nada, pero nada atractivo.
Y no me hagan empezar con los grupos de amigas imbéciles que se creen las de Sex and the City.

martes 3 de noviembre de 2009

19 de Octubre 2004...una promiscua carta de amor

Hola, querido:
¿Quieres saber si soy feliz? No, no lo soy. “Felicidad” es una palabra demasiado abstracta y categórica. No soy feliz como tú, que tienes una relación “normal”, de esas que te gustan, y que seguramente da para largo (las noticias vuelan cuando uno las deja volar).
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Yo… pues lo de siempre: trabajo, amigos, amigas, tonteos, música y libros. A veces me dueles en el corazón, pero no es como al principio, que el amanecer ardía en mi piel y lo único que quería era morir, minuto a minuto.
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Pensé que no podría vivir sin ti, aunque en el fondo de esa resabida depresión, todos conocíamos la verdad más verdadera que ninguna: que todo pasa.
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Ahora, cuando me dueles, es porque hay pedacitos de ti que han quedado incrustados en mi cuerpo y mis recuerdos, que no he expulsado del todo. Ya sé cómo funciona esto, que en algunos meses más no quedará rastro de malestar, sólo imágenes que pueden causar gracia, aunque otrora me hayan hecho llorar.
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Espero que contigo no pase lo que siempre me dijiste: que las mujeres tenemos la mala costumbre de recordar para siempre al chico que nos hizo más daño. Ayer conversaba con un amante sobre aquello, sobre cada uno de mis “ex” Lo siento mucho, mi pasado “gran amor de mi vida”, pero así son las cosas a veces, aunque uno no tenga “mala” intención.

Me doy cuenta de lo difícil que es empezar una nueva relación con tantas marcas feas en el alma. Los miedos que te apartaron de mí se han hecho más grandes, pero ahora puedo disfrazarlos con una elegante máscara de cinismo y premeditación. No quiero quebrarme ante ningún amante otra vez, aunque a veces no puedo evitarlo. Pero sé que los hombres tienen inserto en su naturaleza el huir cuando empiezan las complicaciones, o cuando las complicaciones se agravan.
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No sé si mis relaciones, de aquí en adelante, podrán pasar de la etapa “sexual”, donde ambos disfrutan hasta que les da la gana y se acabó. Tal vez, como alguien me ha dicho recientemente, “no soy para este terreno”. Qué sé yo, no me arrepiento de muchas cosas de mi pasado, sin embargo, sí me recrimino el haberme expuesto, tonta e inmadura, a situaciones y relaciones que acabaron destrozando mi autoestima, haciéndome sentir un fiasco como novia o compañera. Eso no fue justo y, aunque concientemente puedo negarlo, tú, sobre todo tú, conseguiste sembrar culpa en mi corazón. Y eso, mi querido ex amigo, no habla de tu bondad (qué alivio fue saber que “me perdonaste por todo y no me guardas rencor”… ¡Ja!).
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Anoche dormí con un chico que me recordó lo dulce que puedo llegar a ser. Un amante más, pero un amigo leal, por sobre todas las cosas. Me sentí la mujer más bonita del mundo. Hoy, por supuesto, como otros tantos, me da un poco de asco...

No fui en nada “cruel” con este chico…Fue más bien como recobrar la inocencia. Es que, alguna vez, lo amé. Hace unos años, apenas acabada la carrera. Fue el primer muchacho a quien dije querer. Pero claro, él, , se quedó con mal sabor luego de un par de tontos “fajes” y prefirió establecer una relación “bonita y duradera” con una chica más “difícil”.

El año pasado rompió con su princesita decente, pues descubrió que ella nunca lo quiso bien. Mira cómo es la vida.
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Y anoche recordé cómo soñaba de “joven” con lo que viví. Y fue tan dulce y acogedor, que hasta puedo darte las gracias por haberte “sacrificado” y llevado contigo todos mis mitos de virginidad y apegos emocionales. De otro modo, no habría pasado ni anoche, ni hace un mes, ni nada.

Fue bonito. Y él me dijo que me quiere ahora y que podría quererme después. Pero ambos estamos en “proceso de” y, por experiencia, sé que los procesos no son buenos momentos para empezar relaciones de ningún tipo. Debo mantenerme firme en mis objetivos y, jodidamente, el amor me hace temblar las piernas y optar por hacerme a un lado, casi siempre. Está mal, lo sé, pero es que, hasta después de ti, no conocía otra manera de querer.

Mi mejor amiga siempre anda preocupada por mí, dice que cuando quiero a alguien, le doy todo de mí. Que eso está bien, pero que, todas las veces pasadas, en mi caso, ninguno de los “interlocutores masculinos” se lo ha merecido. Creo que este es un mal de la mayoría de las mujeres, pero tal vez se vuelva crónico en mujeres como yo, que nos sentimos (y estamos) siempre solas.

A veces sueño contigo, ¿sabes? Pero no te sueño como eres, sino mejor (para mí), o tal vez otro. Y en el sueño, te quiero. Eso me molesta un poco al despertar, pero me encuentro ante una realidad presente tan agitada y excitante, que lo olvido pronto. Ya lo dije antes, todo es cuestión de tiempo.

Y bueno, la vida sigue y el tiempo, a veces, se escapa. La verdad es que no podría odiarte, pero tampoco amarte de ninguna forma (lo contrario al amor no es el odio, sino la ausencia de amor).
Lo siento, pero algunos errores tienen consecuencias y algunos daños hieren hasta el espanto más infantil. Podría decirse que te tengo un poco de miedo, pero en el sentido menos “importante” de la palabra.
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No sé por qué me siento tan dulce hoy, tal vez por haber compartido mis risas y temores con un hombre “no condicionante”. El otro día comenté en mi grupo de trabajo que los novios me deprimen. Es verdad. Ellos opinaron que eso no ocurrirá cuando encuentre al “tipo indicado”. Confiemos.

Por ahora no me interesa encontrar tipos “adecuados”, sino que quien está a mi lado se comporte bien. Pero ya sabes cómo son los hombres, tienden a mostrarse súper emocionados, interesados y tiernos al inicio, hasta que el hastío y la ingratitud los arranca (de mí) con bastante facilidad. En tu caso, es admirable que hayas “aguantado” tanto.

Nada más por hoy. Aún estoy enternecida, queriendo sin querer y sin querer querer. La naturalidad de estos momentos me ha conmovido y siento una canción en mi corazón. Pero el día ha empezado con malas noticias, un compañero y buen amigo de trabajo ha sufrido un accidente. Dejo esto por hoy (y para siempre), pues el presente necesita mi presencia.

Con el riesgo de ser totalmente malinterpretada, generar celos innecesarios y alimentar egos vacuos, me despido.

miércoles 21 de octubre de 2009

¿Me odias? Yo tambien...

Yo, como todos, me rodeo a veces de gente que no soporto.
O al contrario: no soporto a veces a alguna gente que me rodea. Pero esencialmente a la que no me soporta a mí. O al contrario: empiezo a no soportar a la gente que no me soporta.
Así de buenas a primeras iba a resultar difícil que alguien me resultase insoportable: contrariamente a lo que aparento, me suele gustar todo el mundo: el gay, la tonta, el cabrón de turno, la gorda, la puta, el loco, la zorra, la portera, su marido, el simpático, el guapo, la inteligente. Todos tienen cabida en mayor o menor medida en mi concepto de "es genial" aunque con algunos me vaya de copas y con otros pues no.
Pese a esto, tengo la increíble capacidad de despertar miles de antipatías en personas especialmente inseguras pero que quieren no serlo. Me explico: aquellas mujeres sin éxito profesional que mueren por tenerlo, aquellos hombres tímidos cuya mayor ilusión es ser extrovertidos, aquellas que nadie escucha y que se sienten frustradas por no ser escuchadas.Y por supuesto, aquellas mujeres feas que hacen lo imposible por aparentar ser guapas. Las que buscan ser objeto de deseo y no las desea ni el obrero de la obra de enfrente. Las que odian su cuerpo y se machacan a gimnasios y a operaciones de estética.
Debo confesar que no soy ni de lejos la más guapa. Es más: creo que viviendo Inglaterra estoy rodeada de mujeres excepcionalmente guapas, lo que a veces me hace parecer incluso del montón. Me gusta mirar a las mujeres que me rodean, tengo un sentido de la estética bastante objetivo: una mujer guapa es una alegría para mi vista, no tiene porque mediar en ello un elemento sexual, aunque a veces también, porque hay algunas que de no ser porque el tema lésbico no acaba de motivarme, me las follaba sin dudar (jajaja)
Como ya dije, no soy la mas guapa, ni la mas sabrosa, mucho menos tengo el cuerpazo de modelo, pero yo debo desprender completa seguridad en este aspecto físico: me cuido lo justo, me arreglo más justo todavía y no me importa en absoluto ser una mujer del montón. Bah!, me sobra seguridad y me falta envidia. Así que todas aquellas mujeres que he conocido en mi vida, que son menos agraciadas (entre ellas una en especial directamente feíta) me odian profundamente.
Jamás al día de hoy he tenido encontronazo alguno con ellas, de hecho con mi cambio de vida y de residencia no se nada de ellas, y me da mucha risa recordar las miradas de desden, y la profunda amargura respecto a mí. Y me duele lo justo, no sé por qué les resulto tan insoportable.
Mi esposo, que es mi entrenador, mi psiquiatra, estilista, amante y mejor amigo que conocío a la especialmente feíta que me odiaba (y odia) profundamente, al ser cuestionado el porqué de este odio me ha dicho: "No te comas la cabeza. Te odia porque no puede ser como tú. Y lo peor, es que quiere ser como tú. Podría haber elegido ser como cualquier otra, pero no: ella quiere ser como tu".
Así que despues de esa catedra de sabiduría impartida por mi gurú, ahora me dedico a odiarla. Por ser tan estúpida como para envidiar a una mujer que podrá ser cualquier cosa, menos motivo de envidia.